Somos diferentes… Adáptalo todo a tu forma

Somos diferentes… Adáptalo todo a tu forma

Hace unas días en la practica de Sistema Capome, nos encontrábamos analizando la postura individual al caminar, se identificaban las zonas dolorosas,como caminar apoyando los pies adecuadamente y respetando las curvaturas de la columna, inmediatamente al iniciar la practica una de las chicas se detuvo para comentarnos: de esta forma caminaba una niña que ha ido conmigo al cole y era muy molesta, era engreída y se creía mejor que las otras niñas...

Unos gordos, otros flacos, unos altos, otros bajos, y de todo hay en la magnífica diversidad del ser humano, pero generalmente en una oficina o en centros de trabajo  puedes observar que todas las sillas, ordenadores, mesas, son iguales y que ha pesar de las diferencias que tenemos los puestos de trabajo parecen ser iguales.

Pero la verdad es que no lo son, todos estás herramientas y mobiliarios pueden adaptarse a nosotros, pero primero y sin importar las características de cada uno, hay una regla básica:

  • Presta atención a cómo te sientes física y emocionalmente, cuando estás en tu puesto de trabajo.

Quizás pienses que lo tienes muy claro, pero solo prestando atención a cómo te sientes podrás percatarte que parte de tu cuerpo se encuentra con dolor y qué situaciones son las que puntualmente te ocasionen estrés, para identificar cuáles son las posturas y actividades que te causan daño, si no identificas la raíz del problema será muy difícil que alcances la solución.

Estos tips te serán de ayuda:

1-. Adapta tu silla, baja o sube el asiento, hasta que tus pies estén planos sobre el suelo y tus piernas formen un ángulo de 90 grados.

2-. Adapta los apoya brazos para que tus antebrazos descansen a una altura en que tus codos puedan flexionarle y alcanzar la mesa con facilidad.

3- la pantalla del ordenador debe estar frente a tus ojos, así que si es necesario, coloca una pequeña caja para que lo levantes.

Haciendo estas pequeñas cosas, es posible que al principio no te sientas del todo cómodo, porque la comodidad viene por la costumbre de hacer las cosas de cierta manera, así que espera unas cuantas semanas y verás cómo tú cuerpo y tu mente te lo agradecen.